La Iglesia Católica vs. Los Preservativos
Normalmente me suelo guardar mis opiniones acerca de las creencias de los demás, porque considero que hay que respetar todas y cada una de las orientaciones religiosas que existen. Pero esto se ha salido de madre, ya no puedo callarme más. La iglesia católica se está poniendo cada vez más en ridículo.

Primero con lo de la publicidad en contra del aborto, y esas absurdas comparaciones entre los bebés y los linces (de lo que hablaré en otra entrada); y ahora con la necia declaración del Papa sobre que, supuestamente, el uso de los preservativos en países subdesarrollados no previenen el sida, sino que lo agravan. ¿Cómo diantres puede hacer una afirmación de esa categoría y quedarse tan pancho? ¡¡Es completamente irracional!! Lo primero es que es un auténtico hipócrita: visita países en los que ni siquiera saben leer, que no tienen qué llevarse a la boca, que no saben cómo la gente del supuesto "primer mundo" les sangra y se aprovecha vilmente de ellos, mientras él, considerado "santo" (me río de eso, con todo el respeto) vive lujosamente en El Vaticano, rodeado de más oro que agua hay en el océano. Se supone que la iglesia promueve esa igualdad porque "todos son hijos de Dios", si así fuera, ¿por qué unos se limpian el culo con joyas -con perdón de la expresión- y otros se mueren de hambre mientras son explotados hasta lo indecible?
Pero aparte de lo anterior, no puedo comprender que en pleno siglo XXI, cuando numerosos experimentos científicos claramente demostrados, verifican y corroboran que el uso de preservativos es un medio altamente eficaz para prevenir, no sólo el sida, sino otras enfermedades de transmisión sexual, van los curas de turno y dicen que eso no es así, que todo lo contrario. Y luego dicen que lo que mejor funciona es establecer fuertes lazos de amistad y solidaridad. ¡¿¡¿En qué mundo viven por el amor de Dios?!?!? Si lo que quieren es que nadie mantenga relaciones sexuales van de culo y cuesta abajo.
Lo que deberían hacer es dedicar esas cantidades ingentes de financiación estatal que reciben en colaborar con esos países subdesarrollados, no ir a darles charlas que no va a escuchar nadie. Primero porque muchas veces la situación en esos países es tan pésima, que los ciudadanos se ven obligados a tener muchos hijos para poder tener más posibilidades de acceder a un sueldo que les permita comer. Pero también porque los recursos de que disponen son tan irrisorios, que los pobres pierden más hijos de los que pueden mantener. ¿Acaso eso no es un crimen peor que mantener relaciones sexuales? ¿Acaso esas relaciones no son una manifestación del amor y el afecto entre dos personas?
Un poco de coherencia entre los argumentos que esgrimen por favor, y a ver si entran de una vez en el siglo XXI.
manuel gonzalez dijo
Este comentario muestra muchas ideas tópicas sobre una organización tan complicada y demuestra un profundo y por desgracia , generalizado desconocimiento de la Iglesia Católica en nuestros días. Es reflejo este mensaje de una postura de desinterés sobre cuestiones relativas a la Iglesia y sus enseñanzas, limitándose a decir lo que dicen los medios de comunicación, en connivencia con el poder político , verdadero opio del pueblo, opio de la mentalidad ligeramente crítica.
Lo primero que comentaría es los errores de la Iglesia, y es cierto que la Iglesia Católica ha cometido errores , y algunos muy graves, como todos sabemos , y no vamos a enumerar por ello. Pero hay que distinguir, y eso usted no lo hace, no se si inconsciente o conscientemente, entre errores doctrinales y los abusos de poder e indisciplina a lo largo de su tan dilatada historia. Y son ciertamente varios y lamentables esos errores , errores que hacen pensar que sólo Dios la sostiene después de tantos abusos. Pero esos conductas desviadas de su destino final, desde los mismos apóstoles ya se dieron , y si no , recordar a Judas o las negaciones de Pedro. El por qué permite Dios esto , no lo sabemos, lo que sí podemos barruntar , que sirvió para purificar al resto de miembros, para acerarse más al Maestro .Pero también pasa en la historia de la Iglesia: frente al desenfado del renacimiento , tenemos a Trento. Frente a la “Edad de Hierro de la Iglesia” , tenemos Cluny , y un largo etcétera.
Los otros errores que usted no distingue son los doctrinales, y nunca la Iglesia erró en ese sentido. Desde siempre abogó por el matrimonio, desde siempre condenó las relaciones homosexuales-otra cosa es que usted no esté de acuerdo-, desde siempre cree en la transubstanciación , y en la Trinidad de Dios y en la Virginidad de María antes , en y en el postparto y un largísimo etcétera. Y si no , recordemos como combatió a las herejías nestorianas , al arrianismo al pelagianismo… aunque con unos métodos no siempre afortunados en cuanto a tales, aunque sí eficaces.
Volviendo a otro orden de cosas, cuando la Iglesia se define sobre el preservativo o sobre la defensa de la vida, no habla para “su público” sino que habla ad extra, hacia fuera, al mundo, porque son valores universales, perfectamente válidos para toda persona y fundamentados en la ley natural o en evidencias científicas, primero pregunta, y luego sentencia y anatemiza cuando realmente tiene que hacerlo. Es el caso del aborto y las células madre embrionarias , declarando que desde la concepción hay vida independiente y que merece estar protegida. Y no lo dice ella sola, sino que muchos científicos con ella, podrán ser católicos o no , pero lo importante es que sus planteamientos están basados en la investigación mas exhaustiva.
En relación con el preservativo, hay mucha hipocresía e intereses creados, el preservativo es una tapadera de un problema mucho mas complejo y profundo como es las relaciones sexuales o la cultura sexual de un pais. La palabra clave es promiscuidad sexual o si se quiere, conductas sexuales de alto riesgo. Ahí es donde hay que erradicar el problema. Lo que pasa que en este mundo, tan asquerosamente erotizado, se quiere nadar y guardar la ropa, y no se quiere reconocer que este problema sanitario tiene sus raíces en un problema educacional. En el fondo se trata de “humanizar las relaciones sexuales” respetando al otro, y estos valores son plenamente exportables al tercer mundo y al quinto si hace falta. En ese sentido, es cierto que el preservativo paradójicamente, en causa indirecta de propagación ,ya que las personas, amparándose en la seguridad que le proporciona, tienen una vida sexual descontrolada y del alto riesgo, como antes deciamos, y es que , el preservativo, reduce pero NO elimina la transmisión del sida: defectos de fábrica, alergias al látex- usted dile a un alérgico al látex que se ponga el condón, a ver lo que le dice-, también está las posibles heridas producidas en la boca, la saliva, u otras enfermedades de transmisión sexual como la gonorrea. Realmente, por cuestiones meramente higiénicas, aunque no existiera el sida, no es prudente ir “ derramando semen por la barriada”, sino sólo con tu pareja.
Dicho esto, y qué lugar ocupa el preservativo, el último. Es el último método de prevención. En casos de prostitución , violaciones-dudo de todos modos que el violador tome estas precauciones-, sanitariamente es necesario poner esta tapadera, pero advirtiendo de los riesgos que corren y recomendándole que deje esas prácticas. La estrategia del ABC, no se si la habrá oído. Y esto no quita para que pensemos que el preservativo no es el verdadero mal , y que es perverso y peligroso, porque deshumaniza las relaciones, trivializa algo tan serio como el sexo y multiplica el riesgo de contagio, ya que reduce , no elimina el problema. Por eso la Iglesia no lo apoya, porque su obligación es recomendar lo que mejor nos viene, aunque como la obligación del médico es la defensa de la vida desde su concepción hasta su finitud, es necesario que recomiende el preservativo como último recurso , ya que mejor es eso que nada, y es mucho lo que se puede perder.
En el fondo mi tesis es la de : propóntelo y propónselo y si no , póntelo o pónselo, como mal menor y remedio de urgencia. Recuerdo que la campaña de “propónselo propóntelo” fue la contrapublicidad de la Iglesia a la campaña “póntelo pónselo” del Gobierno socialista de España.
20 Marzo 2009 | 09:09 AM