Érase una vez un clínex...
Hello people!! ¿Cómo andamos? Estaba haciendo un trabajo, pero he decidido hacer una pausa para escribir en el blog, que me resulta más estimulante...
El caso es que el otro día fui por el metro (que casi vivo allí porque paso más tiempo en él que en mi casa) y vi a un chaval que parecía andar escaso de papel. Y es que el tema es que estaba muuuuuuuy concentrado en la peligrosa tarea de sacarse un moco!!
...perdonadme, tengo que rememorarlo bien para contarlo con detalles y que podais haceros una panorámica de la situación...
...de modo que, a la vista de no tener ninguna otra salida el chaval decidió sonarse los mocos PEEEEEEEEEEEEEEEEEEEERO, y este detalle es de vital importancia para que comprendáis mi sentimiento de REPUGNANCIA, se sonó los mocos...
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡SIN PAÑUELO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Sí, sí, como lo oís, sin pañuelo, clínex, papel, trapo, nada de nada que pudiera contener aquella masa mucosa que había salido de esos orificios nasales!!!!!!!! Por DIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOSSSSSSSSSSSSSs por favoooooooooooooooooooooooor, ¿de dónde salen estos colgados???????? Luego la rara soy yo por leer cómics...lo que hay que ver.

Todo habría acabado aquí si no fuera porque, al cabo de dos días de estos "encuentros en la tercera fase", yo volví de nuevo al metro (como os digo, parece más mi casa que un medio de transporte) y -bueno esta vez en otra línea- vi a un hombre trajeado, bien vestido, peinado, con maletín y esas formas de mirar en plan superior porque gana más dinero que nadie.
El caso es que, cuando menos me lo esperaba, sin previo aviso como el chaval de dos días atrás...¡¡¡¡se sonó los mocos EN LAS MANOOOOOOOOOOOOS!!!! AAAAAAAAAAAARGGGGGGGGGGGGGGGGGG
Como digo, el "¿ejecutivo?" este fue más allá: tras esa maniobra de "evacuación mucosa" (digámoslo finamente) hizo una nueva maniobra: evasión por planicie: extendió la mano y se agarró "por precaución para no caerse" a la barra del metro...DIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOS, ya me puedo caer de bruces que no me agarro nunca más a esas barras, qué aaaaaaaaascooooooooooooooooo.
Así que, mis conclusiones a estos hechos son las siguientes: pienso llevar conmigo en mi eterna mochila (los que me conocen saben que yo no soy yo si no llevo mochila, aunque a eso volveré más adelante) un par de paquetes de clínex para irlos regalando a los que vea dispuestos a sonarse los mocos, vaya usted a saber dónde...con el fin de evitar tocar en zonas "pantanosas" donde no debieran existir...
marymarie dijo
jejejejjejjeejje, muy bueno, aunq da un pelín de asco pero es verdad q pasa...
8 Junio 2007 | 08:24 PM