Categoría: Críticas al sistema
18 Marzo 2009
Normalmente me suelo guardar mis opiniones acerca de las creencias de los demás, porque considero que hay que respetar todas y cada una de las orientaciones religiosas que existen. Pero esto se ha salido de madre, ya no puedo callarme más. La iglesia católica se está poniendo cada vez más en ridículo.

Primero con lo de la publicidad en contra del aborto, y esas absurdas comparaciones entre los bebés y los linces (de lo que hablaré en otra entrada); y ahora con la necia declaración del Papa sobre que, supuestamente, el uso de los preservativos en países subdesarrollados no previenen el sida, sino que lo agravan. ¿Cómo diantres puede hacer una afirmación de esa categoría y quedarse tan pancho? ¡¡Es completamente irracional!! Lo primero es que es un auténtico hipócrita: visita países en los que ni siquiera saben leer, que no tienen qué llevarse a la boca, que no saben cómo la gente del supuesto "primer mundo" les sangra y se aprovecha vilmente de ellos, mientras él, considerado "santo" (me río de eso, con todo el respeto) vive lujosamente en El Vaticano, rodeado de más oro que agua hay en el océano. Se supone que la iglesia promueve esa igualdad porque "todos son hijos de Dios", si así fuera, ¿por qué unos se limpian el culo con joyas -con perdón de la expresión- y otros se mueren de hambre mientras son explotados hasta lo indecible?
Pero aparte de lo anterior, no puedo comprender que en pleno siglo XXI, cuando numerosos experimentos científicos claramente demostrados, verifican y corroboran que el uso de preservativos es un medio altamente eficaz para prevenir, no sólo el sida, sino otras enfermedades de transmisión sexual, van los curas de turno y dicen que eso no es así, que todo lo contrario. Y luego dicen que lo que mejor funciona es establecer fuertes lazos de amistad y solidaridad. ¡¿¡¿En qué mundo viven por el amor de Dios?!?!? Si lo que quieren es que nadie mantenga relaciones sexuales van de culo y cuesta abajo.
Lo que deberían hacer es dedicar esas cantidades ingentes de financiación estatal que reciben en colaborar con esos países subdesarrollados, no ir a darles charlas que no va a escuchar nadie. Primero porque muchas veces la situación en esos países es tan pésima, que los ciudadanos se ven obligados a tener muchos hijos para poder tener más posibilidades de acceder a un sueldo que les permita comer. Pero también porque los recursos de que disponen son tan irrisorios, que los pobres pierden más hijos de los que pueden mantener. ¿Acaso eso no es un crimen peor que mantener relaciones sexuales? ¿Acaso esas relaciones no son una manifestación del amor y el afecto entre dos personas?
Un poco de coherencia entre los argumentos que esgrimen por favor, y a ver si entran de una vez en el siglo XXI.
servido por Sammy
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3 Febrero 2009

Siempre me han gustado los animales y los he respetado toda mi vida. A pesar de que, cuando era pequeña, se me murió la tortuga, se me escaparon los gatos y mi segunda tortuga decidió hibernar indefinidamente...experiencias personales aparte, creo que soy una gran amante de los animales. Por eso creo que lo que les están haciendo a los perros algunas personas es vergonzoso.
Ya me parecía ridículo que los vistieran con esos ridículos conjuntos a cuadros, con chalecos de punto y esas grotescas gorras en miniatura. Además de los bolsos a juego con los que sus dueñ@s los transportaban y demás parafernalia perruna.
Pero es que ahora han sacado un nuevo invento, mucho más estrafalario y esperpéntico: pelucas para perros.
¡¡¡¡¡¡Por favooooooooooooooooooor!!!!! Ya no es sólo el que los lleven a guarderías, peluquerías (¿o es perruquerías? Ô_Ô ), y psicólogos caninos, es que ahora, para ser lo más fashion del mundo hay que comprarle una peluca a tu perro para estar siempre a la moda. ¿Qué demonios será lo próximo? ¿Un consolador con funciones multiuso para canes? Venga hombreeeeeeee, por Diossssss.

Espero que los dueños se den cuenta de que los pobres animales también tienen sentimientos, y que, aunque no lo puedan decir, sí son capaces de sentir vergüenza. ¿Cómo narices se sentirían en su situación? Y que no me digan que "guapos", porque no se lo creen ni ellos.
Vamos a llegar a un punto en el que al final, la gente se vuelva tan remilgada que al ver a un perro sin vestir piense: "Uy por Dios, ¡qué obsceno!", y se aleje prestamente con la nariz empinada, como si no hubiera visto nada. A eso vamos a llegar, ya veréis.
En fin, os pongo el link a la noticia por si queréis saber más: Pelucas para perros.
servido por Sammy
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2 Febrero 2009

Tengo un profesor en la facultad de lo más curioso. El hombre, de una edad madura y aparentemente asentado en la vida, nos ha dicho que para aprobar hemos de hacer una serie de trabajos a lo largo del curso.
Nos ha pedido que nos leamos un libro de 145 páginas (muy interesante, por cierto). Hasta aquí todo en orden. Pero aquí viene lo incongruente: el trabajo en sí consiste en hacer un resumen del libro...de...¡¡¡¿¿¡¡¡15 páginas!!!??!!! 
¿Cómo demonios se puede resumir en 15 páginas un libro de 145? Es que comparativamente es mucho más largo el resumen que el libro por Diossssssssssss. ¿Y qué diantres digo en el resumen? Se supone que hay que hacer también una crítica, pero aún así, incluso los libros más largos no dan ni para diez páginas. Es que ni aunque pongas una fuente del 48, nada.
Por lo general se me da bien enrollarme con las palabras, no me importa divagar sobre algunos temas, pero es que cuando no hay nada más que resumir, no hay nada más y punto. No se puede repetir el resumen una y otra vez, es que ya ni la inventiva sirve.
En fin, esto demuestra que muchos profesores universitarios no tienen nada que hacer y que se aburren tanto, que tienen que buscarse un hobby. ¿Y qué mejor hobby que el de atormentar a los alumnos?
Espero que tanto yo, como todos mis compañeros tengamos suerte y las musas de la imaginación nos echen un cable para hacer este trabajo, porque de lo contrario...vamos de culo y cuesta abajo.
BESOS (^*^)
servido por Sammy
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26 Julio 2007
Ayer oí una noticia cuanto menos curiosa en la radio BBC FIVE LIVE, que luego releí en la página de Reuters correspondiente a Reino Unido. Para que os hagáis una idea, éste es el titular:
"L’Oreal rapped over Penélope Cruz mascara ads". [“L’Oreal paga el pato con los anuncios de máscaras de pestañas de Penélope Cruz” (más o menos)].
En síntesis os cuento de lo que va, parece que el encargado de vigilar la publicidad en el país británico ha criticado duramente una campaña comercial de la marca de cosméticos L’Oreal, cuya protagonista es nuestra apreciada “Pe”.
Este vigilante publicitario, denominado “watchdog” en términos de periodismo más técnico, alega que los anuncios exageran los efectos que produce el producto en cuestión. 
El eslogan “Imagine, lashes that could reach for the Stars” (“Imagina, pestañas que podrían alcanzar las estrellas”), ha sido duramente catalogado como exagerado y falso por el hecho de que la actriz llevaba pestañas postizas.
(Para una mayor profundización en el tema, os recomiendo que enlacéis con la noticia, está en inglés, pero es facilito).
Mi sorpresa ha estallado cuando este “watchdog” ha ejercido su cargo para criticar el anuncio por la presencia de esas pestañas postizas.
En tal caso, ¿por qué no veta todos los anuncios de todas las marcas cosméticas por utilizar el Photoshop, entre otros programas? ¿no será más sencillo que una mujer vaya por la calle con pestañas postizas en lugar de tan lisa, tan “porcelanosa” y tan “photoshopeada”? (Disculpad los dos últimos adjetivos, me los he inventado, pero creo que se entiende perfectamente a lo que voy).
¿O es que alguien me va a decir que realmente cree que Claudia Schiffer está más joven ahora que cuando tenía 20 años? ¿y Andie McDowell? ¿y esas modelos que, aunque jóvenes, son tan etéreas, tan perfectas que ni siquiera tienen una peca, lunar o distintivo en la piel? Si es que los retoques fotográficos, hacen milagros…
Si se demanda a una compañía por el uso de pestañas postizas en uno de sus anuncios, creo que deberían tomarse las mismas medidas con las fotos, imágenes, montajes y demás recursos empleados para realizar las campañas publicitarias, no sólo para televisión, sino para todo tipo de medios.
Estoy de acuerdo con que el anuncio puede exagerar cuando dice que te deja unas pestañas súper largas, que además ponen muy bien presentadas y demás pero, siendoobjetivos¿qué productos de los que se publicitan tienen en la vida real los mismos resultados que prometen?
Cuando salen en la tele, por ejemplo, los juguetes para los niños con esas espectaculares animaciones de los mismos por ordenador, ¿acaso no se está engañando a los pequeños haciéndoles creer que si tienen dichos juguetes, éstos harán lo mismo que en el anuncio? ¿no es eso también digno de criticar? Y más con los peques, que tienen una fascinante imaginación.
Es increíble que en una era donde se ve el mundo a través de programitas como el Photoshop, haya críticas a los anuncios por emplear técnicas más tradicionales que se han usado desde los inicios del mundo publicitario, como unas meras pestañas postizas...
servido por Sammy
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3 Julio 2007
Navegando por la red he encontrado una curiosa herramienta que "mide" el sexo de nuestro cerebro. Cuál fue mi sorpresa cuando pensé, "qué coño, lo voy a hacer para ver qué chorrada me suelta".
Así que me embarqué en la no menos que ardua tarea de poner mi cerebro en funcionamiento para comprobarlo, un verdadero desafío, si tenemos en cuenta que es época de vacaciones y demás...
Todo ello me llevó a un tema del que he hablado en infinidad de ocasiones: los test de inteligencia. Ante todo, mi más sincero respeto a toda aquella persona que se dedique a ello y que crea fielmente en su eficacia. No obstante me veo en la obligación de expresar mi opinión al respecto (-qué raro...- ^_^U).

Me parece categóricamente ridículo elaborar esos"minuciosos"sistemas de medición y cuantificación de la inteligencia humana por varios motivos:
A. Nadie es igual que los demás.
B. El ser humano, por naturaleza, es impredecible. Ni siquiera él mismo sabe cómo va a actuar frente a determinadas circunstancias.
C. No se puede calificar a alguien de "tonto" o "inteligente" basándose en las respuestas a unas preguntas en un momento cualquiera, puede estar cansado, tomárselo a cachondeo, no estar motivado, tener alguna crisis temporal, etc.
d. Si ni siquiera entre miles de académicos han conseguido llegar a una definición concreta del concepto de "inteligencia", ¿cómo demonios puede calificarse a alguien con ese término?
e. ¿Quién decide qué es lo normal y qué no lo es?
f. Los que desarrollaron los tests, ¿tenían unos coeficientes intelectuales muy altos con ellos o los ajustaron para obtener las mejores calificaciones?
¿Cuántas personas que no han tenido la posibilidad -o no han querido por voluntad propia- de acceder a unos estudios mínimos son especialmente despiertos ante algunas circunstancias de la vida? Me refiero, por ejemplo, a aquellos que se dedican a regatear e intentar venderte determinados productos sólo utilizando sus dotes persuasivas. Y eso no se aprende en el colegio precisamente.
El hecho de saber sumar, restar,dividir... el hecho de comprender y conocer la geometría, ciencia, sociales, geografía...no son condición sine qua non para hacer de alguien una persona inteligente. Ser inteligente abarca millones de aspectos en la sociedad tanto actual como tradicional, de lo contrario, el ser humano no habría sido capaz de evolucionar. Y lo ha hecho mucho antes de que se inventaran esos tests, esas formas de analizar las mentes humanas cuyo único fin es dividir a la sociedad. Existe un cierto trasfondo clasista: "eres listo (o lo que es lo mismo, si tienes estudios), entonces tienes más posibilidades de ascender y acceder a cualquier puesto".
No discuto la importancia que tiene actualmente una buena formación y cultura, sé por experiencia propiala relevancia que tiene hoy día en el plano laboral, por la fuerte competencia que existe.
Sin embargo, mi escrito, mi llamada de atención va encaminada más bien a hacer ver que la inteligencia es mucho más que la simple aglomeración de conocimientos.

A esos a los que incorrecta y despectivamente se llama "tontos", "incultos" o "paletos" muchas veces son más hábiles, despiertos y sabios que muchos de los que manejan las riendas de nuestros países (también conocidos como políticos). El único problema que encuentran, la única "lacra" a nivel social es no llegar a los niveles o resultados considerados adecuados en esos tests y análisis, por aquellas personas que los han creado de forma totalmente subjetiva.
¿Quién ha elaborado la relación de preguntas y pruebas que aparecen en esos tests? ¿No serán personas que los han diseñado para que sus preguntas obtengan las puntuaciones más altas y así dar una imagen de inteligencia y superioridad? Eso, en mi opinión, es un narcisismo sin límites. Creo que no tienen base científica, al menos a nivel holístico, y que por ello no se pueden aplicar a todo el mundo sin tener en cuenta el bagage de cada persona.
No se es más inteligente por poseer conocimientos circunstanciales y culturales, se es inteligente cuando se aprende a sobrevivir en este mundo y no volverse loco por lo que pasa en él.
La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica.
servido por Sammy
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26 Junio 2007
La música es uno de los mejores descubrimientos, a mi juicio, que ha hecho el hombre. Desde que empezaran a componer melodías y canciones ha habido una gran evolución y se puede decir que ha derivado en multitud de variantes perfectas para todos los gustos.

A veces me llegó a preguntar cómo es posible que después de tantos siglos de música los compositores y cantantes no acaben con todas las posibilidades que ofrece este campo, es decir, si no llegaría un momento en el que ya se hubieran escrito y cantado todas las canciones que pueden existir.
Es como con las personas y los rostros, somos millones, me atrevería a decir que billones de humanos y somos todos completamente distintos. Incluso los gemelos, mellizos, etc. tienen algo, aunque sea una minúscula marquita que los diferencia. ¿No llegará un momento en que las caras se repitan? Curioso… Ô_Ó
El tema, que es a lo que iba, es la música. Existen muchísimas canciones y todas ellas tienen su encanto especial. No pueden preguntarte
“¿cuál es tu canción favorita?”
porque hay tantas tan buenas, que es difícil decantarse por una. No se pueden comparar dos canciones, cada una tiene su atractivo.
Sin embargo, ahora que se está empezando a convertir en una mercancía más del mundo capitalista, da pena ver a lo que va derivando lo que antes se consideraba como un auténtico arte. No sólo por la presencia de canciones sin “alma”, sin “soul” (que no tiene por qué estar sólo en música de ese tipo, sino que puede encontrarse en toda melodía en la que exista un mensaje), sino porque ahora, la omnipresente publicidad utiliza extractos de grandes canciones para promocionar sus artículos.
Lo peor de esa estrategia es que acaban quemando las mejores canciones porque se limitan a emitir sólo los estribillos u otras partes de la canción, a veces modificadas, que acaban por hacerte odiar de verdad esa canción que antes, quizá, se encontraba entre una de las que más te gustaban.
LA PUBLICIDAD ES COMO UNA "MOSCA COJONERA" QUE FASTIDIA LAS MEJORES CANCIONES DE LA HISTORIA
¿Dónde están los anuncios de antes, donde se componían melodías expresamente para un producto? Gracias a eso conseguían un gancho para aquello que publicitaban.
Ahora, ni siquiera son capaces de crear un jingle (canción publicitaria) que sea original y que sea pegadizo. Se reutilizan las ideas artísticas de otras personas lavándolas un poco la cara para que queden “vendibles”. Qué pena la verdad.
LA TELEVISIÓN HA ACENTUADO FUERTEMENTE ESTE FENÓMENO
servido por Sammy
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6 Junio 2007

Es triste que uno de los temas más en boca de la gente en estos días sea la anorexia. Y lo más triste es la gran cantidad de contradicciones que presenta esa misma sociedad que critica la enfermedad, porque, amigos míos, eso es la anorexia: UNA ENFERMEDAD.
Puedo hablar de este tema con conocimiento de causa porque me ha tocado muy de cerca. Una amiga mía, muy cercana a mí, está intentando salir de ese oscuro pozo sin fondo que es la anorexia. Lo que más rabia me da es ver cómo la gente constantemente generaliza a las personas que sufren de esta enfermedad alegando que la culpa es suya por querer estar más delgadas. Si sólo fuera por estar más delgadas, os aseguro que mucha gente no caería en esa espiral de autodestrucción.
Mi amiga, a la que llamaré Miu, siempre había sido una chica llena de seguridad, con mucho carácter y con una personalidad abierta, tolerante, confiada y muy risueña. Después de tres largos años de anorexia ha pasado a ser desconfiada, irascible, insegura y muy triste. Sus ojos reflejan todo el dolor por el que ha pasado, toda la carga que le han supuesto sus problemas por esa enfermedad. Es un daño que no se puede apreciar a simple vista, no es algo que surja de un día para otro, se va creando, va edificándose y solidificando con distintos factores del entorno de la persona.
LOS PRIMEROS PASOS HACIA EL ABISMO
Miu siempre había soñado con aprender a bailar, por lo menos hacerlo de una forma en la que dominara algunos movimientos básicos. Así que el cálido mes de junio de 2004 decidió apuntarse con la que –en esos momentos– creía su mejor amiga. Los primeros días fueron de ensueño, aprendían pasos nuevos, se reían, conocían a gente nueva.

Pero entonces algo cambió en Miu: empezó a crecer en ella una obsesión, algo que la cambiaría para siempre. El profesor de baile –que no era especialmente guapo, ni alto, ni simpático, pero que tenía algo, según me confesó– se metió entre ceja y ceja de mi amiga, y ésta empezó a obsesionarse con él. Miu siempre fue muy enamoradiza, así que no le dio mayor importancia. Pero en esta ocasión algo era distinto, era un reto porque además de ser el profesor y ser mayor que ella, se movía como sólo un bailarín podía hacerlo. Eso cautivó a Miu, la llevó a centrar todos sus pensamientos en él, nublándole el juicio y haciéndole actuar como una chica sin carácter ni dos dedos de frente.
Un día reunió la fuerza suficiente, le dijo que le grabara el CD con las canciones de las clases para practicar en casa y decidió darle una nota. A partir de ese momento, el profesor –parecía– estar más pendiente de ella, la pidió su móvil y él le dio el suyo. Las dos semanas siguientes fueron una maravilla para Miu: el profesor de baile la escogía para explicar los pasos a los alumnos y al final de las clases charlaban sobre cosas sin importancia.
Sin embargo, un día quedaron fuera de clase para ir al cine, después de lo que Miu consideró como una tarde memorable, se besaron entre los árboles de un parque, cercanos a la casa de mi amiga. Fue uno de los besos más apasionados que ella jamás había recibido (palabras textuales). Se la veía feliz, contenta, animada. Lo que ella no sabía es que el círculo de autodestrucción había comenzado.
Un círculo que profundizó aquella supuesta mejor amiga de Miu: esa chica empezó a hacer dieta, diciéndole a Miu detalladamente la cantidad de calorías que tenían todos y cada uno de los alimentos que ingería. Todo lo que Miu había considerado sano: yogures, leche, pescado…ahora era un componente fatal para la línea y para adelgazar. Cuando comía su habitual almuerzo a base de un pequeño bocata a mitad de mañana, su “amiga” sólo tomaba un quesito Light, después de enumerar todas las ventajas de comer sólo eso. Miu no lo notó, pero empezó a obsesionarse con la comida baja en calorías. No comía a gusto.
CAMBIOS DESAPERCIBIDOS
Quizá la gente más allegada a ella no lo veía, pero Miu me confesó que viendo las cosas con frialdad y después de un tiempo, se daba cuenta de que partes de su propia personalidad iban cambiando. La habitual confianza con su madre iba desgastándose para dar lugar a una continua serie de mentiras que pretendían enmascarar los encuentros casuales con el profesor.
“Ella no me entendería, diría que es muy mayor y que no le intereso”
, me decía.
Se inventaba excusas para no explicarle a su madre lo que hacía, cuando hasta ese momento no existían secretos entre ellas. Cuando no estaba con él, su carácter era más apático, desagradable, no quería comer, no quería hacer nada, sólo verle, estar con él.
Desde aquella cita al cine las cosas entre ellos cambiaron. Apenas se veían después de las clases, no quedaban y Miu estaba empezando a desilusionarse. Las pocas ocasiones en que salían, (sólo tras las clases y apenas 15 ó 20 minutos), se ponían a hablar y poco a poco el profesor hacía comentarios que llegaban inconscientemente al fondo de la mente de mi amiga.
“Sí, estás bien, pero las hay mejores”.
Yo la dije que cómo podía hacerle caso, teniendo en cuenta la personalidad que ella siempre había poseído.
“En esos momentos no lo ves, sólo quieres que la persona a la que crees querer te quiera y que le gustes todo lo posible”.
Esos comentarios despertaron algo dentro de Miu, la llevaron a quitarse de comer cosas que ella consideraba poco saludables y además la llevaron a practicar deporte de forma compulsiva. Se alimentaba a base de manzanas y zumos y apenas probaba la leche. Cuando comía un poco más, doblaba el esfuerzo en el ejercicio.

Cuando vives con alguien que pasa por esta situación, no ves esos cambios porque son graduales, son muy lentos y pasan desapercibidos. Sólo los que ven a la persona de forma más esporádica pueden notarlo.
FACTOR SALVAVIDAS
Mi amiga tuvo suerte, aunque ella no lo vio así hasta hace unos meses. Cuando ya estaba tan perdida en el círculo de la anorexia llegó el momento de irse de vacaciones a un pueblo que jamás había soportado. No quería ir ni bien ni mal, y además no quería “perder lo que tenía” con el profesor.
“Ahora veo que lo que tenía sólo estaba en mi imaginación: jamás hubo nada más que una obsesión compulsiva”.
Cuando llegó agosto de 2004, Miu se fue con su madre a su pueblo a pasar allí todo el mes. Sus abuelos notaron los cambios e intentaron hacer algo para que no le pasara nada a Miu. Sin embargo, su carácter había cambiado tanto que era muy difícil acceder a ella y además, muy peligroso: podía engendrar un efecto rebote que la sumiera aún más en el abismo. ¿Qué hacer?, ¿cómo actuar? Las peleas eran constantes, los piques, las malas contestaciones y el malestar. ¿Cómo se podía hacer entrar en razón a alguien que NO VE que tiene un problema? El primer paso para solucionar algo es ser consciente de que existe algo mal, sino no se puede actuar en consecuencia.

Entonces ocurrió algo decisivo un día, algo que se puede considerar un “factor salvavidas” que ayudó a Miu a darse cuenta de lo que estaba pasando. Tras una de las habituales peleas en el seno familiar, el abuelo de mi amiga acabó la discusión diciéndole
“esto no es normal, estás hasta fea”.
Según me dijo Miu esas palabras le tocaron el corazón: su abuelo, una persona a la que tenía como una verdadera figura paterna y al que quería más que a su propio padre estaba decepcionado profundamente con ella.
A partir de ese simple comentario, la madre de Miu trató de dialogar con ella. Hablarle, escucharle, y sobre todo, hacerlo sin que ella se sintiera presionada.
“Si no se va con cuidado puede ser peor, hay que ser paciente”.
La paciencia lo era todo.
RECUPERACIÓN LENTA Y DOLOROSA
Han pasado nada menos que tres años desde entonces. Tres años en los que lo único que ha intentado Miu es reponerse, y algo que aún no ha conseguido. Todavía necesita de hormonas para regular que le venga el período, toma complementos vitamínicos para recuperar su cabello y otras medidas para salir del pozo. Ha recuperado su peso habitual y hace ejercicio moderadamente. Una ínfima parte de su antiguo carácter y personalidad luchan por salir y de vez en cuando lo consiguen. Sin embargo es muy susceptible, ve dobles sentidos a comentarios inocentes y parte de su inseguridad permanece presente.
CONCLUSIONES
La anorexia no es una enfermedad de niñas tontas que quieren adelgazar. Es un trastorno serio que está influido por muchos factores del entorno de la persona. Una enfermedad destructiva que acaba con las personas más fuertes. Personas que al principio se creían inmunes.
“Yo siempre había dicho que jamás dejaría de comer por nada del mundo, que nunca dejaría que un chico me cambiara y que no me permitiría arrastrarme por nadie. Pequé en todas y cada una de mis promesas. No valió la pena para nada”.
La gente se esfuerza en condenar las modelos delgadas y las fotos de revistas, anuncios, etc. que salen en los medios. Pero al mismo tiempo esas personas critican a otros por no encajar en los cánones establecidos. ¿No existe cierta dicotomía en ello?, ¿cierta hipocresía tal vez?
Hasta que la gente no lo vive, no lo entiende. Es difícil entenderlo. Miu perdió a sus compañeros de la universidad, los acababa de conocer y no entendieron qué le ocurría. Su carácter varió hasta tal punto que se cerró a la gente. Cuando necesitó el apoyo de su mejor amiga, ésta desapareció. No volvió a saber de ella en años. La gente conocida que aún estaba con ella pero no sabía lo que pasaba no dejaba de criticar a los demás por su constitución física, y esto incrementaba la inseguridad y el miedo de Miu a engordar, dejando su autoestima por los suelos.
Los anoréxicos no se hacen, los hace la sociedad.
servido por Sammy
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5 Junio 2007
A veces me sorprende el ridículo que hacen algunos locutores de radio. No es que escuche mucho la radio porque me parece que todas acaban por repetirse de una u otra forma:
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Los 40 meten siempre las mismas canciones: señores, por favor, Lucie Silvas ha sacado nuevo CD, ¡¡dejen de poner Nothing Else Matters que está más quemada que El Coloso en llamas!!
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Kiss FM pone buenas canciones de grandes grupos pero siempre el mismo single [inciso: os voy a decir un secreto, los grupos suelen tener más de una canción, incluso en los CD’s ¡¡vienen al menos 8 temas!! ]
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Y Europa FM, intentando hacernos ver que no repiten no paran de decir todo el santo rato “Europa FM, eres lo que escuchas, eres, Europa FM, lo que escuchas, eres lo que escuchas, Europa FM…” (lo dejo que no quiero parecerme a ellos).

Aparte de esto, lo que quería decir (que como siempre me ando por las ramas y parece que nunca llego a donde quiero llegar ), es que ayer por la mañana, cuando puse la radio dijo el locutor –y cito textualmente–
“(…) y ahora vamos a oír el último single de The Corrs con el líder de U2, Bono, que supone el punto y final del grupo: When the stars go blue, es decir, “Cuando las estrellas se vuelven azules” (…)”.
Y os preguntaréis, ¿qué problema hay en eso? Básicamente el siguiente: en inglés, la expresión “go blue” significa “entristecerse, ponerse melancólico”, de ahí que la música catalogada como Blues, sea una rama del Jazz mucho más melódica y lenta, con temas que se podrían definir como tristes o nostálgicos. (Lo sé porque lo estudié hace unos años, no me lo estoy inventando). De manera que eso de que “las estrellas se ponen azules” no sé de dónde puñetas se lo habrá sacado, porque lo que realmente significa el título es “Cuando las estrellas entristecen”.

¡¡¡¡¡¡¡¡POR FAVOOOOOOOOOOOOOOOR!!!!!!!!!!
Con todas las veces que se dice que saber idiomas es taaaaaan importante hoy en día, me pregunto ¿cómo es posible que un locutor de radio, que le da esa pronunciación megafashion a los nombres de los artistas (véase el otro día que a una de mis cantantes favoritas, Anastacia, la llamaron “Enaisteisia”, en un vano intento de demostrar su conocimiento del idioma anglosajón), digo, que cómo es posible que un locutor “bilingüe” (va con segundas) pueda dar esa traducción y quedarse tan tranquilo? ¿realmente se cree que lo ha dicho bien? A mí me daría vergüenza decir que sé inglés y luego ir traduciendo las cosas al tún-tún.

Esto nos demuestra lo exigentes que son los directores de radio al mirar el currículum de sus empleados y LO IMPORTANTE que es saber idiomas.
En fin, ahí queda eso .
Ciao!
servido por Sammy
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